Cuando empezamos en esta actividad teníamos mucha experiencia como clientes en todo tipo de restaurantes y lugares.
Hasta ahi llegaba nuestra sabiduria sobre el rubro.
Analizamos tres factores:
a- calidad de mercaderia y nivel de cocina
b- servicio (atención, cantidad de personal, instalaciones)
c- precio
Todos queremos tener la mejor cocina, con la mejor calidad de ingredientes, con un servicio espectacular y precios muy bajos.
Era esto posible? La buena calidad de mercaderia con un servicio excelente, requiere precios altos. Un muy buen servicio con precios muy bajos, hace imposible dar un buen nivel de cocina.
Luego de pensarlo mucho (2 minutos y medio) decidimos que teníamos que elegir y por lo tanto ibamos a respetar la siguiente escala de valores:
Prioridad 1. Calidad de ingredientes. Poca mercaderia que nos permita tener lo mejor dentro de cada rubro.
Prioridad 2. Precios razonables de acuerdo a la calidad brindada. Nuestros clientes son del barrio y preferimos que vuelvan seguido.
Prioridad 3. Servicio. Atendido por su dueños. Cuidamos la decoración e instalación original, respetamos la limpieza. Pero reconocemos que a veces nos falta personal y que nuestros clientes habituales están acostumbrados que, cada tanto si se complica, el bar se transforma en autoservicio.
Esta escala de valores explica que, como, cuando y porque cocinamos como cocinamos.
